Los niños se darán cuenta de todas las cosas buenas que le da el poder convivir con sus abuelos e incluso llegarán a admirará con cariño la figura de los abuelos.
Los abuelos proporcionan a los nietos una gran cantidad de nuevas experiencias, a través de los cuales los conecta con el pasado; proporcionándoles una dimensión del tiempo que los padres difícilmente puedan dar. Las relaciones entre abuelos y nietos suelen estar desprovistas de la tensión que a menudo imponen padres excesivamente ocupados por el trabajo profesional y del hogar.
A través de los abuelos los niños llegan a conocer actividades que ignorarían si dependieran de los padres. Todos podemos recordar al abuelo que nos enseño a pescar en horas inolvidables de compañerismo, o a la abuela que nos enseño a hacer aquel pastel tan exquisito. Los niños disponen, en los abuelos de una prolongación del círculo familiar que ensancha sus posibilidades afectivas. Pero disponer de tres hogares en vez de uno, es algo que resulta realmente formativo, por cuanto supone un paso más en su integración en la sociedad. Pero es muy importante que entre estos tres hogares exista un equilibrio que no deteriore el proceso educativo.
Muy frecuentemente los abuelos tienden a sobre proteger a sus nietos, los colman de regalos y les permiten toda clase de actividades y caprichos. A veces les impiden toda iniciativa, privándoles de la libertad que es dada por los padres. Una postura autoritaria por parte de los abuelos reduce el prestigio de los padres. Esto puede resultar nocivo para los niños, quienes aprecian claramente la disparidad de criterios. Muchas veces, los padres, al darse cuenta de ello y al mismo tiempo, de la imposibilidad de cambiar a los abuelos en su actitud, o en un intento de evitar discusiones, optan por limitar las relaciones de los niños con los abuelos, estableciéndose una situación anómala.
Los abuelos deben ser conscientes de que, en última instancia, los padres son los directos responsables de la educación de los hijos; en caso de diferencia o criterio se optara por reservarse la opinión y dejar que prime el criterio de los hijos.
La convivencia con los abuelos, es un tema que se tiene que conversar bien, tanto los abuelos como padres deben dejar muy en claro las distintas pautas. En la mayoría de los casos, cuando la abuela es la materna, las relaciones son mejores, cuando se convive con la nuera es muy diferente, que comienzan con los celos por el hijo.
El tema de la familia y los abuelos da para mucho más, son infinitas las pautas de convivencia y de vejez, como seres humanos hay.

Julio 5th, 2010 at 11:10 am
Hola,yo quisiera saber que opinión tienen de la frecuencia de visitas a la casa de los abuelos y la salud emocional y psicológica que causa en los pequeños?
Agosto 24th, 2010 at 7:26 am
HOLA TRABAJO COMO ILEGAL EN LOS E.U. DESDE HACE 4 AÑOS, DEJE A MI ESPOSA Y A MI HIJO DE 1 AÑO DE EDAD EN UNA CASA A UN COSTADO DE LA DE MIS PADRES, DE LO QUE HE TRABAJADO YA COMPRE UN TERRENO CERCA DE DONDE ESTABLECIMOS NUESTRO DOM. CONYUGAL Y ESTOY CONSTRUYENDO Y LE DOY A MI
ESPOSA LO NECESARIO PARA QUE ESTUVIERA COMODA Y LE MANDO DINERO SEMANALMENTE, PERO HACE 3 MESES DEJO LA CASA Y SE FUE CON SUS´PADRES, YA QUE MI MADRE NE COMENTO QUE SE DESOBLIGABA DE MI HIJO YENDOSE A BAILES Y FIESTAS CON AMIGOS Y LLEGABA TARDE, ENPECE A REDUCIRLE EL DINERO Y AHORA SE ENVIO A MI MAMA A FIN DE QUE ATIENDA A MI HIJO, YA QUE ELLA NO LO HACE. SE FUE LLEVANDOSE AL NIÑO YO LE SIGO ENVIANDO DINERO PERO NO DEJA QUE MIS PADRES VEAN A MI HIJO Y ESTOY DESESPERADO AL NO SABER DE EL ¿PUEDEN MIS PADRES ACUDIR ANTE ALGUNA AUTORIDAD PARA QUE LES PERMITAN VER A SU NIETO? GRACIAS.