
Las vacunas en la mujer fértil
Toda mujer en edad genésica (que puede tener hijos) debe estar bien vacunada frente al tétanos (con vacuna Td -tétanos difteria- preferiblemente) y la rubéola (se recomienda utilizar la vacuna triple vírica que previene contra la rubéola, el sarampión y la parotiditis en vez de una vacuna frente a rubéola monovalente).
Las vacunas en el embarazo
En general, durante el embarazo deben evitarse todos los medicamentos, incluidas las vacunas, salvo que sean imprescindibles. No obstante en mujeres no vacunadas previamente, está específicamente recomendada la vacunación antitetánica durante el embarazo (en el 2º o 3er trimestre de embarazo y con vacuna frente a tétanos y difteria preferiblemente) para la prevención del tétanos neonatal, y la vacuna de la gripe (dado el mayor riesgo de hospitalización en caso de padecer una gripe durante este periodo del embarazo).
En el caso de que en el control de una mujer embarazada se compruebe que no está protegida frente a la rubéola, se administrará la vacuna triple vírica después del parto. En este caso, se debe evitar el contacto durante el embarazo con personas que padezcan esta enfermedad, ya que el padecimiento de la rubéola durante el embarazo puede provocar malformaciones congénitas en el feto.
En caso de riesgo por exposición accidental, por la necesidad de realizar un viaje internacional a una zona de riesgo o por contacto con una persona enferma, etc., podrían administrarse en el 2º o 3er trimestre del embarazo vacunas de virus inactivados, bacterianas o de toxoides (hepatitis A, hepatitis B, vacunas antimeningocócicas, antineumocócicas, antipoliomielítica inactivada, etc). Aunque la vacuna frente a la Fiebre amarilla es de virus vivos, puede ser necesaria en el caso de un viaje ineludible a una zona de riesgo. La posibilidad y/o necesidad de vacunación durante el embarazo debe ser consultada siempre con el médico.
Fuente: fisterra.com

Martes, 23 de Marzo de 2010
Bebés, Embarazo