Dermatitis del pañal

Jueves, 4 de Junio de 2009

Bebés, Recién nacido

bebe-hojas-alargado

Culito limpio y sano

El exceso de humedad y la fricción sobre la zona pueden ocasionar una dermatitis del pañal.

Si su bebé acaba de nacer pronto tendrá la sensación de que gran parte de la jornada diaria hay que dedicarla al cambio de pañal. Y no es para menos, cuando se habla de que un bebé puede manchar hasta diez pañales al día. Al principio parece algo complicado pero con un poco de práctica bastarán unos días para darse cuenta de que mantener seco y limpio a su bebé es muy sencillo.

Antes de nada ha de cerciorarse de que cuenta con todo lo que necesita: un pañal limpio, crema protectora para las irritaciones de la piel, toallitas húmedas, y si necesita mayor limpieza, una esponja y una pequeña palangana con agua tibia.

aioopen

Es conveniente saber cómo deben ser las deposiciones y la orina del bebé. La primera deposición aparece cuando el bebé apenas tiene 24 horas de vida. Es pegajosa, oscura, de color verde negruzco y se conoce como meconio. Es lo que verá en el pañal hasta el tercer o cuarto día de vida de su pequeño, momento en el que cambian a heces escasas, de color dorado y que pueden contener pequeños grumos. En unos días volverán a cambiar y serán de una forma o otra dependiendo de si toma el pecho o se alimenta con biberón. En el primer caso, serán de color ocre-amarillo y de una consistencia semi-líquida. Lo normal es que se encuentre con que su bebé mancha el pañal después de casi todas las tomas, aunque no ocurre así en todos los casos.

Si toma biberón, las heces serán algo más duras. Ante la menor duda, consulte con su pediatra. En cuanto a la orina, sólo decir que si un recién nacido orina menos de entre cinco y ocho veces al día puede ser una señal de alarma de que no está siendo alimentado correctamente. El color de la orina ha de ser amarillo, entre claro y oscuro. Si el niño bebé mucha agua será un poco más clara y tomará un ligero tono rosada si es muy concentrada.

Limpieza

culetebebe

Con una esponja y un poco de agua o con una toallita húmeda limpie con suavidad los genitales, teniendo en cuenta que, sobre todo en el caso de las niñas, ha de hacerlo de delante hacia atrás para evitar que los gérmenes que residen en el ano invadan la vagina y le provoquen infecciones en el aparato urinario. No olvide limpiar los pliegues que se forman entre los muslos y las nalgas. Sin duda, la mejor forma de acceder a las partes íntimas del pequeño es levantándole las piernas. Para evitar irritaciones y escoceduras, una vez limpia, seque muy bien la zona y si es necesario aplique una crema protectora para evitar y tratar la dermatitis de pañal. Para que penetre bien en la piel ha de extenderla correctamente.

Colocar el pañal

Ahora llega el momento de colocar el pañal. Con una mano se cogen las dos piernas del bebé y se levantan suavemente las caderas y con la otra mano se introduce el pañal limpio debajo del culito del niño. La parte de la espalda con las tiras adhesivas ha de quedar más o menos a la altura del ombligo. Después, plegar hacia arriba la parte anterior del pañal y colocarla entre las piernas del bebé. Ha de cubrirle el vientre pero el ombligo siempre ha de quedar al aire, fuera del pañal. Una vez que ha comprobado que el pañal está bien centrado, cierre y ajuste bien tiras adhesivas. Los dibujos que están en la zona de la cintura le ayudarán a cerrarlo simétricamente. Tenga sumo cuidado de no pegarlas sobre la piel y procure que estas bandas adhesivas no se impregnen de crema, de ser así no pegarían bien. Si su pequeño es un varón antes de cerrar y ajustar el pañal ha de colocarle el pene hacia abajo, así evitará posibles pérdidas de orina por encima de la cintura.

bebe

Cuando haya terminado su bebé estará seco y fresco y a usted sólo le queda lavarse las manos para eliminar posibles bacterias. Los pañales desechables son, como la propia palabra dice, de usar y tirar, es decir, solamente son aptos para un uso. Las deposiciones han de tirarse al inodoro y los pañales sucios a la basura. Para evitar el mal olor y la proliferación de bacterias ha de tirar las bolsas que los contengan al menos una vez al día. Su bebé va creciendo poco a poco y con él los pañales que ha de usar. Sabrá que ha de cambiar de talla cuando, al estar demasiado apretados, le dejen marcas en las piernas y en la cintura o aparezcan erupciones en la piel. A veces los niños se vuelven sensibles o alérgicos a determinadas marcas.

Cambiador

El cambio de pañal ha de hacerse sobre una superficie fija, amplia y con una altura lo suficientemente elevada como para permanecer de pie sin que la espalda se resienta. Lo ideal es que disponga de un cambiador. En el mercado puede encontrar desde cómodas con cajones que pueden o no incorporar también una bañera hasta prácticos cambiadores plastificados plegables. Sea cual fuera el cambiador utilizado es importante que no deje al pequeño solo ni un instante para evitar posibles accidentes.

Fuentes: La salud desde el principio. Guía de salud materno-infantil. Consejería de Sanidad de la Junta de Castilla y León y Fundación Nemours.

Deja un Comentario