Cochecitos y sillas de paseo

Martes, 23 de Febrero de 2010

Bebés, Consejos

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Todo lo que necesitas saber sobre los cochecitos y sillas de paseo

Qué buscar al comprar un cochecito

¿Cómo puedo saber si un cochecito usado es seguro?

Todo lo que necesitas saber sobre los cochecitos y sillas de paseo

Un cochecito, carrito o silla de paseo es, sin duda, un artículo esencial para los padres. No puedes llevar en brazos a tu hijo a donde quiera que vayas, sobre todo a medida que va creciendo. Un cochecito adecuado te durará desde que tu pequeño sea un recién nacido hasta que camine solo distancias considerables cuando tenga unos tres años.

¿Y cuál es “el cochecito adecuado”? Hay cochecitos portátiles ligeros, cochecitos de lujo con muchas comodidades, unos “deportivos” hechos para terreno irregular y otros de estilo europeo tradicional. También tienes una gran variedad en sillas de paseo. Las sillas se suelen usar para niños que ya se pueden sentar solitos. Debido a la gran variedad disponible te podría ser difícil decidir cuál es el cochecito o la mejor silla para ti.

Antes de comprar un cochecito, considera dónde vives, por dónde vas a llevar tu cochecito y cuánto te quieres gastar. Si vives en una ciudad y quieres llevar a tu pequeño a dar largos paseos, necesitarás un cochecito que sea resistente, pero fácil de maniobrar para subir y bajar de las aceras, entrar y salir de las tiendas y, muy importante, caber en los ascensores. Si vives a las afueras de la ciudad, y usas el cochecito principalmente para viajes rápidos a la tienda, probablemente sólo necesites un modelo más ligero y barato. Y para las mamás y los papás activos que quieran llevar a su bebé a correr o a caminar en terreno irregular lo mejor es adquirir un cochecito especial para ello.

Estas son las cinco categorías entre las que puedes escoger:

1 – Sillas ligeras. Generalmente pesan menos de 5.4 kilos, se pliegan de forma compacta y son fáciles de transportar. A veces se les llama sillas tipo sombrilla porque se pliegan casi como un paraguas. Son económicas y constituyen una opción muy cómoda para los niños cuando empiezan a caminar y no necesitan estar recostados o reclinados a menudo. Las desventajas son que no son tan cómodas ni ajustables como los modelos más grandes, no ofrecen asientos reclinables, o se reclinan muy poco, y no son muy acolchadas ni cómodas. Esto hace que sean menos adecuadas para bebés muy pequeños.

2 – Cochecitos convertibles. Pueden usarse en posición horizontal o erguida. La posición horizontal permite que el recién nacido viaje acostado. La posición erguida deja que tu bebé viaje sentadito. Cambiar de posición por lo general es muy fácil y basta con mover una palanca. Los cochecitos convertibles son más caros que las sillas ligeras, pero se adaptan a las necesidades de tu bebé según va creciendo.

3 – Sillas con asiento para el coche y capazo. Las sillas a las que se puede acoplar un asiento de bebé para el coche son muy cómodas tanto para bebés como para papás porque no hay que despertar al bebé si se duerme en el coche. Estas sillas también se conocen como “sistemas de transporte”. El sistema de transporte es una silla para bebés mayores en la que se coloca y asegura un asiento de bebé para coche que se puede intercambiar por un capazo para recién nacido. Cuando ya no se usa el capazo, el bebé puede ir en el asiento para coche acoplable y más adelante, en la silla de paseo.. Los sistemas de transporte suelen ser más grandes, pesados y caros que una silla de paseo normal.

4 – Cochecitos para dos niños o más. Este tipo de cochecito permite que los padres lleven a dos o más niños en el mismo cochecito. En los modelos tándem los pequeños se sientan uno detrás de otro y pueden ser útiles para un bebé y un hermanito mayor. Otra solución si tu hijo mayor ya puede ir de pie es añadirle al carrito una plataforma con ruedas. Los cochecitos en los que los niños se sientan uno al lado del otro permiten que se comuniquen (y evitan el problema de quién se sienta enfrente). Los modelos tándem por lo general se maniobran más fácilmente y se pliegan de manera más compacta. También existen cochecitos para tres o cuatro niños.

5 – Cochecitos para correr. Estos son cochecitos todo terreno que tienen tres ruedas de bicicleta grandes montadas en una estructura ligera. Las ruedas anchas de goma permiten que el bebé vaya cómodo y no sienta las irregularidades del terreno. Son muy buenos para llevar a tu bebé contigo cuando vas a dar largos paseos, a correr o de excursión, pero puede ser difícil maniobrarlos al subir y bajar escaleras y en los ascensores, debido a que son grandes y no se pliegan de manera tan compacta como otros modelos. Aún así, funcionan bien tanto en la ciudad como fuera de la ciudad.

Qué buscar al comprar un cochecito

Antes de comprar cualquier cochecito, prueba varios en la tienda y busca lo siguiente:

• Tamaño: Si vives en un piso y tu ascensor no es muy grande, mídelo primero antes de decidirte por un cochecito. Es común enamorarse de un modelo de cochecito para luego descubrir que no cabe en el ascensor de tu casa. De la misma forma, si vas a llevar el cochecito en tu automóvil, asegúrate de que cabe plegado en el maletero, o al menos apoyado en algún asiento.

• Cinturones de seguridad: Es indispensable que el cochecito tenga un cinturón para mantener seguro a tu pequeño. Sin él, cualquier bebé mayor, en uno u otro momento, hará todo lo posible para escaparse y lo logrará. Busca un cinturón de tres puntos de sujeción que vaya alrededor de su cintura y entre sus piernas. La hebilla debe ser fácil de abrir para ti y cómoda y segura para tu bebé. En los cochecitos para correr es recomendable un arnés de cinco puntos, porque las correas de los hombros mantendrán a tu bebé más seguro en terreno irregular.

• Buenos frenos: Si los tiene, pruébalos en la tienda. ¿Son fáciles de usar? Las ruedas deben inmovilizarse cuando pongas el freno.

• Seguridad: Comprueba que tu cochecito tenga un mecanismo de seguridad que evite que se pliegue accidentalmente.

• Peligros ocultos: Examina la estructura para ver si tiene bordes afilados o protuberancias. Los dedos y los deditos de los pies de un bebé se pueden quedar atascados entre las piezas de metal o ser pellizcados por resortes al descubierto. Otra cosa que hay que evitar es que las aberturas para las piernas sean tan grandes como para que un bebé pequeño pueda salirse accidentalmente por ellas.

• Manejo fácil: Prueba la maniobrabilidad del cochecito. Debes poder empujarlo en línea recta y hacer que dé la vuelta con una mano. Las ruedas frontales y traseras que giran sobre su eje hacen que el cochecito sea más fácil de maniobrar, mientras que las ruedas que se mueven sólo en una posición por lo general hacen que sea más difícil.

• Altura cómoda del manillar (donde apoyas las manos para empujar el cochecito): La altura ideal del manillar es al nivel de la cintura o un poquito más abajo. La mayoría de los cochecitos se construyen para una mujer de altura media. Si no entras en esta descripción, y a la mayoría de los papás no les corresponde, quizás te interese adquirir un cochecito con manillar ajustable.

• Asiento ajustable: ¿Se reclina el asiento? ¿Es fácil de ajustar? Un asiento reclinable es indispensable para la siesta cuando llevas a tu bebé a alguna parte en su cochecito.

• Toldo: Un toldo ajustable para proteger a tu bebé del sol, la lluvia y el viento hace que los paseos sean más cómodos.

• Cesta de almacenamiento: Esta es una enorme ventaja al ir de compras y facilita el transporte de las cosas del bebé.

• Tela lavable: Un bebé ensucia y moja todas las superficies que toca con facilidad. Un cochecito con tela que puedes quitar y lavar es más fácil de mantener limpio.

¿Cómo puedo saber si un cochecito usado es seguro?

Si compras un cochecito usado o alguien te da uno de segunda mano, consulta la lista anterior, revisa todos los puntos que se mencionan y haz lo que harías con cualquier vehículo usado: dale unas pataditas a las ruedas, asegúrate de que no se le vayan a caer y busca cualquier cosa que pueda estar suelta o rota.
Fuente: babycenter.es

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