No, no le eches sal a la comida de tu bebé. En primer lugar porque no va a sentir su sabor (no tiene preferencia por lo dulce o salado) y es mejor que pruebe desde los primeros mese el verdadero sabor y textura de los alimentos.
Las papilas gustativas de tu bebé empiezan a desarrollarse a partir de los 6 meses, y recién a los 24 meses ya comienza a descubrir el sabor de la comida.
Por lo tanto, no te preocupes si a tu bebé le gustará muy saldo o muy dulce igual comerá la comida. Más delante empezará a desarrollar sus preferencias alimenticias.
La sal la puedes echar en pequeñas cantidades en niños mayores de 1 año. “Pequeñas cantidades” para evitar que se acostumbren a las comidas saladas o tengan problemas de reflujo o gastritis.
La segunda razón por la que no puedes echarle sal a la comida del bebé es que sus riñones aún no están lo suficientemente desarrollados para procesar grandes cantidades de sodio y cloro que hay en la sal. El exceso de sal al bebé puede ocasionarle problemas de presión arterial cuando esté grande.
Así es que controlen la sal, mamás.
Fuente: bebes.net

Miércoles, 2 de Septiembre de 2009
Consejos, Curiosidades